DESERT ROSEWOOD de Goldfield & Banks, creado por François Merle-Baudoin y lanzado en 2016, propone una interpretación refinada del paisaje australiano a través de una arquitectura olfativa intensa y envolvente. Su carácter unisex se construye sobre un equilibrio entre luz, especias y profundidad amaderada, dando forma a una fragancia con presencia elegante y una personalidad marcada.
La apertura se presenta luminosa y vibrante. La mandarina de Sicilia aporta un matiz jugoso y radiante, mientras el cardamomo y las notas especiadas introducen un contraste aromático que aporta relieve desde los primeros instantes. Las notas frescas y solares amplían esa sensación inicial con una claridad cálida, casi dorada, que prepara el paso hacia un corazón más estructurado.
En el centro de la composición aparecen el Desert Rosewood australiano y el Buddha Wood, dos materias que definen con claridad el alma de la fragancia. Juntas crean un acorde de madera rica, seca y texturizada, con una sofisticación natural que remite a espacios abiertos, tierras cálidas y una elegancia de perfil contemporáneo. Este corazón imprime identidad y profundidad, convirtiendo la fragancia en una experiencia olfativa distintiva.
El fondo se vuelve más suave y envolvente gracias al benzoino, la vainilla y el pachuli. Las notas ambaradas suaves aportan calidez y continuidad, mientras el matiz gourmand introduce una sensualidad contenida que redondea la composición sin restarle sofisticación. El resultado es un perfume con contraste y armonía, pensado para quienes buscan una firma olfativa amaderada con un acento especiado y un fondo cálido, cremoso y moderno.
En su formato de 100 ml y concentración Eau de Parfum (EDP), DESERT ROSEWOOD expresa la visión de Goldfield & Banks con una estética olfativa elegante, contemporánea y profundamente evocadora.