THUNDRA de Profumum Roma, lanzado en 1996, propone una lectura olfativa depurada y directa, sostenida por tres notas que se expresan con claridad y equilibrio. En su apertura, la menta aporta una sensación viva, limpia y vibrante, un frescor que no resulta ligero ni efímero, sino que marca el tono de la fragancia con una presencia nítida y envolvente. Desde el primer instante, THUNDRA revela una identidad precisa, casi mineral en su pulso, pero siempre elegante en su forma de desplegarse sobre la piel.
En el corazón aparece el pachulí, que introduce una dimensión más terrenal, oscura y texturada. Esta faceta central da profundidad al frescor inicial y lo transforma en una estela más contemplativa, serena y sofisticada. Lejos de cualquier exceso, el pachulí aquí actúa como un eje que organiza la composición y le aporta relieve, contraste y una sensualidad sobria. El diálogo entre la salida y el corazón crea un efecto singular: una tensión armoniosa entre lo frío y lo cálido, entre la transparencia aromática y la densidad de la materia.
En el fondo, el almizcle blanco envuelve el conjunto con una sensación suave, limpia y silenciosa. Su presencia redondea la fragancia y deja una impresión pulida, casi aterciopelada, que prolonga el carácter de THUNDRA con discreción y refinamiento. El resultado es un perfume unisex de perfil contemporáneo y gran personalidad, ideal para quienes aprecian composiciones esenciales, con pocos elementos pero una expresión muy definida.
En formato de 100 ml y concentración Eau de Parfum (EDP), THUNDRA encarna la estética de Profumum Roma con una propuesta olfativa concisa, distintiva y memorable. Una creación que encuentra su fuerza en la pureza de sus contrastes y en la belleza de una estructura construida con precisión.