ANGHAM, creada por Emilie (Bevierre) Coppermann para Oman Luxury y lanzada en 2020, toma como punto de partida una idea musical: una sinfonía inspirada en la Royal Opera House. Esa referencia no aparece como un simple adorno conceptual, sino como una forma de ordenar la fragancia. Todo en su construcción sugiere cadencia, contraste y desarrollo, como si cada acorde entrara en escena en el momento exacto para sostener el siguiente.
La salida abre con una tensión luminosa y especiada. El azafrán aporta textura y un matiz dorado muy distintivo, mientras la manzana introduce una faceta crujiente que aligera el conjunto. Las notas cítricas dan claridad al primer impulso y el clavo añade una vibración más cálida, casi pulsante. Desde el inicio, ANGHAM se mueve entre brillo y profundidad, con un equilibrio que evita tanto la sequedad como el exceso dulce.
En el corazón, la raíz de lirio aporta una sensación aterciopelada y elegante, de contorno pulido, que cambia el tono de la fragancia sin romper su continuidad. El geranio introduce un matiz aromático y ligeramente verde, y el jazmín amplía el registro floral con una presencia más fluida y redonda. Este tramo central tiene algo de pausa medida: no busca imponerse, sino refinar la transición hacia un fondo de mayor densidad.
La base es donde ANGHAM afirma con claridad su perfil cuero, ambarado y amaderado. El ámbar gris aporta amplitud y relieve, mientras cedro y sándalo construyen una estructura serena y firme. El cuero aparece integrado en el conjunto, acompañado por el benjuí y la vainilla, que introducen una calidez balsámica y suave. El resultado transmite una sensación de recogimiento elegante, como la calma que queda después de que la última nota haya resonado en una sala.
ANGHAM presenta una composición con gesto clásico y lectura contemporánea. Su carácter unisex se apoya en el equilibrio entre especias, flores y maderas, sin caer en contrastes bruscos. Es un perfume que sugiere presencia, atención al detalle y una forma de intimidad serena.