Black I de Widian, lanzado en 2014 y creado por Jean-Claude Astier, propone una interpretación sofisticada del universo amaderado y ambarado desde una perspectiva unisex. Es una composición que se mueve entre la calidez de las especias, la espiritualidad del incienso y la solidez serena de las maderas, construyendo un perfume de gran presencia estética y notable coherencia olfativa.
La salida se presenta con un acorde especiado de canela y cardamomo. La canela aporta un matiz cálido, envolvente y ligeramente oscuro, mientras el cardamomo introduce un contraste más vibrante y aromático. Juntos crean una apertura expresiva, elegante y muy bien definida, que marca desde el inicio el carácter del perfume sin perder refinamiento.
En el corazón, Black I se adentra en un territorio más introspectivo y texturizado. El incienso ocupa un lugar central, aportando una dimensión resinosa, contemplativa y profundamente evocadora. A su lado, el ciprés suma un perfil seco y verde que estiliza la composición, mientras el sándalo redondea el conjunto con una sensación cremosa y amaderada. Esta combinación genera un equilibrio entre misticismo, estructura y suavidad, con una firma olfativa distinguida y envolvente.
El fondo descansa sobre almizcle y cedro, dos notas que prolongan la sensación de profundidad y orden. El almizcle aporta una base pulida y limpia, mientras el cedro refuerza la verticalidad de la madera con un trazo sobrio y elegante. El resultado es un perfume de perfil refinado, pensado para quienes buscan una creación con personalidad, riqueza de matices y un lenguaje olfativo contemporáneo asentado en materias clásicas.
En formato de 50 ml y concentración Extracto, Black I encarna la visión de Widian a través de una composición intensa en matices y cuidadosamente construida, donde cada nota encuentra su espacio dentro de una armonía cálida, noble y memorable.