BRUME D'ÉTÉ de Marie Jeanne es una creación unisex firmada por Sidonie Lancesseur y lanzada en 2020. En formato de 100 ml y con concentración Eau de Cologne (EDC), esta composición se mueve en un registro cítrico y aromático que transmite claridad, frescura y una elegancia despreocupada. Su nombre sugiere una brisa estival, ligera y luminosa, y su construcción olfativa acompaña esa idea con naturalidad y precisión.
La apertura revela una salida de mandarina y petitgrain, un comienzo vibrante que combina la faceta jugosa y solar del cítrico con el matiz verde, nítido y ligeramente amargo del petitgrain. Desde los primeros instantes, la fragancia proyecta una sensación limpia y aireada, como una bocanada fresca en un día bañado por la luz. El corazón introduce menta y lavanda, dos notas que aportan una dimensión aromática serena y refinada. La menta suma un frescor vivo y transparente, mientras la lavanda redondea el conjunto con una suavidad clásica, casi textil, que equilibra el brillo inicial.
En el fondo, el romero prolonga el carácter aromático con una presencia sobria, herbal y elegante. Esta nota final aporta estructura a la composición sin restarle ligereza, dejando una impresión fresca y natural que resulta especialmente armoniosa. BRUME D'ÉTÉ encuentra así un punto de equilibrio entre espontaneidad y sofisticación, entre el impulso cítrico inicial y la calma vegetal que se instala después sobre la piel.
Ideal para quienes buscan una firma olfativa fresca y versátil dentro del universo de la perfumería de autor, BRUME D'ÉTÉ expresa una sensibilidad contemporánea, luminosa y discreta. Una fragancia que habla de verano sin exceso, con la belleza simple de los ingredientes bien orquestados y la identidad serena de una casa como Marie Jeanne.