La hora dorada, enero de 2016, Sídney.
Las olas rompen contra las rocas de arenisca. Tu piel resplandece bajo el cálido sol de un cielo australiano resplandeciente. Al salir del agua, una suave brisa acaricia los jazmines y frangipanis cercanos, mezclándose con el sutil aroma a mar, sal y roca. Tómate un momento para disfrutarlo todo y sumérgete con esta evocadora fragancia.
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